Placer, filosofía y felicidad

La ética epicúrea: La felicidad humana, de Antonio Núñez Martínez
(Zacatecas, Universidad Autónoma de Zacatecas, 2019)

La felicidad humana ha sido uno de los temas principales para la discusión filosófica; esta fue la preocupación central del filósofo griego Epicuro de Samos, cuyo pensamiento Antonio Núñez Martínez expone con gran claridad y detalle en su obra La ética epicúrea. El epicureísmo establece el placer (Ἡδονή) como máximo bien de los hombres; afirma que todos ellos están interesados en su felicidad. De esto se sigue una cuestión: ¿la felicidad del hombre está reducida solo a la sensación del placer? Lo interesante de la interpretación de Núñez radica en que se propone ir más allá de una reducción de la estereotipada concepción hedonista de las teorías epicúreas, buscando mostrar de forma comprensiva el auténtico significado de la idea que tenía este pensador sobre la felicidad; por consiguiente, se plantea la pregunta: ¿se trata entonces de una ética eudaimonista? Para resolver esta segunda cuestión, el autor pone a examen esta percepción de la teoría.
De este modo, uno de los ejes principales en la discusión es la naturaleza del placer que lleva a la felicidad. Epicuro distingue dos clases de placer: el kinistésico (κατὰ κίνησιν ἡδοναί) o placer en movimiento y el catastemático (καταστηματικαὶ ἡδοναί) o placer estático; solamente el segundo puede llevar al hombre a la plenitud. La satisfacción del deseo no es un placer auténtico, en tanto este renazca; el verdadero placer es la falta del deseo, una vida sin perturbaciones fundamentada en la verdad y lejos de las falsas opiniones. Estas opiniones tienen origen en las creencias falaces sobre la naturaleza de los dioses, el hombre mismo, la muerte y la sensación. El placer catastemático es natural en el ser humano según Epicuro, «la negación de una negatividad»;156 sin embargo, la vida cotidiana continúa y el dolor le acaece; es solamente por medio de la filosofía que el hombre puede dirigirse a la ataraxia (ἀταραξία) o la imperturbabilidad del alma.
Establecida la finalidad eudaimonista del pensamiento del filósofo helénico, Núñez Martínez explica las razones para considerar la filosofía como terapia mucho más que una mera analogía: «La filosofía es una verdadera higiene porque actúa sobre un cuerpo y el alma. Filosofar es transformar el acomodo de los átomos del alma y el cuerpo para restablecerlos en la disposición del hombre sano».157 Esta concepción de la filosofía propuesta por Epicuro es una de las herramientas más importantes del texto con que el autor pretende cumplir su objetivo. ¿Es, pues, el fin de la filosofía ser solo un instrumento para el placer? ¿No vuelve a ser necesaria cuando se llega al estado de la felicidad? El autor ofrece interesantes respuestas en concordancia con la doctrina epicúrea.
A fin de que el lector tenga una buena idea del panorama completo de la vida del filósofo y de lo que influyó para el desarrollo de su doctrina, el estudio comienza con una breve biografía y una descripción de la escuela fundada; consistente con el cuidadoso estilo de presentación, Antonio Núñez dedica un apartado a mostrar sus principales fuentes, dando fundamentación histórica y bibliográfica al libro; en seguida se ocupa de dar a conocer los principios importantes de la filosofía epicúrea y presenta en orden la Canónica, la Física y finaliza con una introducción a la Ética, que desarrolla a fondo en los últimos tres capítulos del libro, que se ocupan en orden respectivo de la visión hedonista, la eudaimonista y el último de relevantes problemáticas sobre la posición de la verdad en relación con el placer, además de la genuina naturaleza de la felicidad.
Debido a la ordenada y sencilla forma en la que es presentado, el autor logra que sea un libro de fácil comprensión incluso para los lectores que se están iniciando en la filosofía del periodo helenístico. Al avanzar la exposición de sus argumentos, analiza y esclarece los términos griegos originalmente usados, con esto sienta las bases de las respuestas asertivas a todas las cuestiones mencionadas con anterioridad. Uno de los principales objetivos cumplidos es mostrar una adecuada manera de abordar la relación entre las teorías física y ética, que es crucial para entender de forma genuina la obra entera de Epicuro. La redacción del texto es agradable (lo que facilita una lectura dinámica) y complementa el rigor académico impecable del autor.
Una posible desventaja es que se han mantenido en su idioma original las citas textuales no pertenecientes a Epicuro; al tener una gran variedad de fuentes y autores, encontramos varios idiomas, lo que puede dificultar a algunos lectores seguir el hilo de argumentación. Además, valga la crítica al editor, pues son los detalles que muchas veces escapan al control del autor, quien, por razones del propio proceso de edición, no puede participar de su última etapa; suele ocurrir que un editor inexperto o poco conocedor de los idiomas clásicos ponga en riesgo la calidad de una publicación de este tipo. Desafortunadamente este es el caso de la presente edición, en la que en algunas ocasiones el editor no ha tenido el debido cuidado al escribir de forma correcta algunas palabras en griego, especialmente en algunos de los términos clave en este estudio, lo que provoca confusión al tratar diferencias entre dos o más términos que pueden tener traducciones similares, como el caso de los distintos conceptos de felicidad abordados aquí. Ojalá en una futura reedición estos detalles, que son de relevancia, se corrijan.
Volviendo al contenido de la obra, en la introducción, Antonio Núñez muestra su preocupación respecto de la pérdida del hábito de la meditación filosófica del hombre contemporáneo y su tendencia a confiar en exceso en la capacidad de las ciencias modernas como medio para responder a todas las preguntas fundamentales de la existencia o para resolver problemas de orden moral, incluso antes de que estén en su presente. Por ello es correcto afirmar que este libro, más que un mero trabajo académico, es una oportunidad excelente para el estudio y la profundización sobre toda la teoría de uno de los filósofos más influyentes del periodo alejandrino;158 también es una invitación y un recuerdo del compromiso que tiene el hombre con la reflexión filosófica. Reflexión tanto de la vida como de la felicidad humana, que es tan necesaria en días actuales con la misma urgencia que lo fue para la humanidad en el tiempo del sabio de Samos.

Notas

156 C. Garcia Gual: Epicuro, Madrid, Alianza Editorial, 1981, p. 159.
157 A. Núñez Martínez: La ética epicúrea: La felicidad humana, Zacatecas, Universidad Autónoma de Zacatecas, 2019, p. 172.
158 Otras escuelas de gran relevancia además de los epicúreos fueron los estoicos y los escépticos, antecedidos por los cínicos. El suceso característico del periodo fue la muerte de Alejandro Magno, además de la victoria de Macedonia sobre los griegos.

Vanessa Berenice Rodríguez Nava

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